Se propone un espacio en formato laboratorio donde desde la experimentación, escucha y respeto hacia el propio cuerpo y el del resto se puedan encontrar nuevas formas de expresión, tanto personales como colectivas. Reconocemos la danza como una herramienta muy potente para conectar con nosotros mismas y con el resto y eso lo concebimos desde un sitio libre de juicios y donde cada persona pueda expresar y experimentar libremente desde su propia vivencia.
Se trabajará con herramientas de improvisación, juego, escucha individual y grupal y pautas de creación escénica. También con elementos técnicos como la experimentación con los pesos, la inercia, la percepción del espacio, el reconocimiento del propio cuerpo.
Proyecto con el apoyo de la Generalitat/Departamento de Cultura y el Ayuntamiento de Barcelona/ICUB.
Impartido por
El Desvío es un colectivo que nace en Barcelona, formado por Sílvia Cepero, Iris Claramunt y Claudia Auzinger donde se desarrollan proyectos en torno a la danza y se investiga como ésta puede ser una herramienta de reflexión, análisis y denuncia. Como su nombre indica, El Desvío nace de un giro en las vidas de sus componentes, dos de ellas de Barcelona y una de Viena, que deciden desviarse de sus caminos profesionales y adentrarse de lleno en la danza y la creación. Como intérpretes y creadoras, llevan a cabo, tanto individual como colectivamente sus propias creaciones y lo combinan con proyectos de investigación y docencia.
Fotografia: Tristán Pérez-Martín
